“Sin Iniesta, Neymar y Piqué, Messi no sería tan bueno” Directivo del Barcelona

A Messi siempre le ha gustado estar arropado por el Barcelona, el único club al que se ha entregado desde que a los 13 años aterrizara desde Argentina. Pero desde el club, que le renueva cada dos por tres y que le revisa el salario como el mejor futbolista pagado del mundo –así lo advirtió Bartomeu en las inmediatas negociaciones sobre su renovación–, ya le han echado algún que otro pulso. Como el que sucedió en 2008 cuando el futbolista quiso ir a jugar los Juegos Olímpicos y el Barça se negó en rotundo, situación desbloqueada más tarde por Guardiola para tener contenta a su estrella. También fue el vicepresidente económico, Javier Faus, el que afirmó: “No veo motivo para mejorar el contrato a un señor al que ya se lo mejoramos hace seis meses”. Unas declaraciones que desataron una tormenta y a la que replicó el 10: “El señor Javier Faus no sabe nada de fútbol”. El vicepresidente tomó las de Villadiego unas semanas más tarde y Leo obtuvo su contrato. Ahora, sin embargo, parecen repetirse los enredos.

 

Resulta que tras el sorteo de la Copa, en la que el Barça quedó emparejado con la Real Sociedad –le venció en Anoeta este año gracias a un ejercicio de presión y de posesión estupendo–, el responsable del área de Formación y Conocimiento (Masía 360º),

Pere Gratacós, soltó: “Sin Iniesta, Neymar y Piqué, Messi no sería tan bueno. Es el mejor, eso sí”.

Una reflexión que pone picante en un momento delicado para el club, que debe afrontar la nueva renovación de Messi. “Renovará seguro”, exponen desde el Barcelona con rotundidad.

Pero tampoco ayudaron las palabras del director ejecutivo Óscar Grau, que esta semana pronunció: “Con la renovación de Messi, cabeza fría y sentido común”. La declaración no sentó bien en el entorno del argentino ni al propio jugador, y por extensión tampoco al equipo. Luis Suárez, después de superar al Athletic en los octavos de final de la Copa precisamente gracias a un gol de falta de Leo, lo dejó claro: “A Messi hay que renovarle y no tener sentido común”.

 

Y Luis Enrique, que en su día dijo no saber si se llegaría a un acuerdo para prolongarle el contrato, ha expuesto en las últimas semanas la necesidad de mantener al mejor jugador del mundo: “Dime un partido en el que Messi no haya sido decisivo. Yo no sé de números, pero todos queremos que Messi siga aquí haciéndonos disfrutar”, aseveró tras el último partido de su equipo.

 

Con el Barça a remolque en la Liga, necesitado de la mejor versión del 10, el club desafina con sus declaraciones.