Negociaciones de paz en Siria reúnen cara a cara por primera vez al régimen y combatientes

Las negociaciones de este lunes en Astaná reúnen cara a cara por primera vez al régimen de Bashar al Asad y a los combatientes rebeldes.

Los actores clave en la guerra de Siria se reúnen este lunes en la capital de Kazajstán en unas conversaciones encaminadas a consolidar un alto el fuego en todo el país y que podría allanar el camino para una solución política después de casi seis años de guerra.

 Se espera que las negociaciones entre la delegación del gobierno y los rebeldes, patrocinadas por Rusia y Turquía, duren tres días. Moscú y Ankara han estado respaldando diferentes partes del conflicto.

En Astana habrá delegados de Rusia, Turquía, Irán y las Naciones Unidas.

Poco antes del inicio de la reunión, los rebeldes sirios dijeron a la AFP que se negaban a  negociar directamente con los emisarios del presidente Bashar al Asad.

“La primera sesión de negociaciones no será cara a cara dado que el gobierno no ha respetado hasta ahora lo que firmó el 30 de diciembre”, declaró el portavoz de la delegación rebelde Yehya al Aridi en referencia al frágil alto el fuego en Siria apadrinado por Rusia y Turquía.

Los rebeldes reprochan principalmente a las fuerzas gubernamentales el seguir adelante con los combates en Wadi Barada, una zona al norte de Damasco clave para el abastecimiento de agua de la capital siria.

Durante la noche se registraron combates en ese lugar, así como en la región en torno a Damasco, donde el ejército sirio reanudó el asedio de Madaya, ciudad bajo control rebelde cercana a la frontera con Líbano, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Nueve civiles, incluidos seis niños, murieron el domingo en bombardeos realizados por la aviación del régimen en la provincia rebelde de Homs, según la misma fuente.

Turquía ha estado apoyando activamente a las fuerzas rebeldes cerca de su frontera, mientras que Moscú es aliado de Bachar al Asad, y su participación militar jugó un papel decisivo en los últimos avances del régimen en Aleppo. Los combatientes de Irán también han estado luchando en el lado de las tropas del gobierno.

Estados Unidos, por su parte, se ha desplazado a un segundo plano en los últimos meses y no estuvo involucrado en los últimos esfuerzos de cese del fuego.

Y la nueva administración de Estados Unidos quien no ha estado involucrado en los últimos esfuerzos de cese al fuego, dijo que no va a enviar una delegación a las conversaciones debido a “las demandas inmediatas de la transición”, pero estará representada por su embajador en Kazajstán.

 

La esperanza es que Turquía y Rusia pueden usar su influencia para consolidar una tregua y, de manera más ambiciosa, una resolución de un conflicto en el que murieron más de 300.000 personas y desplazó a más de la mitad de la población del país

Las dos caras de la moneda

Asad dijo que espera que los rebeldes estén de acuerdo en deponer las armas a cambio de una amnistía. Le dijo a la televisión japonesa TBS que espera ofertas de reconciliación después de las conversaciones Astana.

Pero el jefe de la delegación rebelde, Mohammad Alloush, dijo que solo están interesados en acordar un alto el fuego. “Astana es un proceso para terminar el derramamiento de sangre por el régimen y sus aliados. Deseamos terminar esta secuencia de crímenes”, dijo a la AFP.