El primer festival de cortos protagonizados por robots

¿Cómo nos relacionaremos con los robots? ¿Llegarán a ser autoconscientes y emanciparse de los humanos? ¿Qué significará ser humano en un futuro altamente tecnológico? Estas son algunas de las cuestiones que el ROS Film Festival quiere plantear a los espectadores y a la comunidad científica con su primera edición de cortometrajes online protagonizados exclusivamente por robots. Uno de los objetivos principales es precisamente abrir el debate e invitar a la gente a pensar sobre una sociedad no tan lejana, donde compartamos el día a día con androides capaces de interactuar y empatizar con humanos o entre ellos mismos.

Los robots están presentes de dos maneras en los cortos que participan en el festival. Hay una sección para creaciones con máquinas reales como protagonistas y otra, para aquellos creadas por animación o 3D. Aunque el grueso de los participantes se ha decantado por esta segunda opción, Concha Monje, experta en robótica y parte del jurado, resalta el mérito de grabar con un robot auténtico al que anteriormente se ha tenido que programar y guionizar. “El hecho de que los creadores tengan que hacer que el androide funcione y actúe me parece fantástico”, explica. Para comprobar que la máquina realmente hace lo que se ve en la pantalla, habrá ocasiones en las que el jurado pida a los creadores que repliquen alguna escena en directo ante ellos. “Eso va a hacer que mucha gente se tenga que estrujar la cabeza para hacer que funcione. Ese me parece el verdadero reto”, sentencia Monje.

El jurado está compuesto por varios nombres destacados de la ciencia. Ya hay 48 cortos de 16 países diferentes inscritos en el certamen, que publicará su fallo en marzo de 2017. Los premios son iguales para ambas categorías: el ganador se llevará 1.200 euros y el segundo, 500 euros. Además hay 3 accésits de 100 euros y un premio de 500 euros para el corto más votado por el público.

Muchos expertos ya están satisfechos solo por la creación del festival. Es, para ellos, una oportunidad excepcional para crear obras que ayuden al público y a la comunidad científica a plantearse nuevas cuestiones éticas, morales y sociales sobre los próximos avances tecnológicos.