Edición Online
Abril 23 de 2014
Región Caribe: 03:14 pm

Reforma a regalías: La Recentralización del Poder luego de la Constitución de 1991.

Con la Reforma a las regalías el gobierno Nacional vuelve a concentrar el gasto público y a centralizar la planeación de la inversión del país que había perdido con la Constitución de 1991.

 

“Lo de las regalías es tan importante como la reforma económica de Carlos Lleras en 1968”, dijo el senador conservador Juan Mario Laserna a un medio de comunicación nacional.

 

Aunque la gran reforma se llevo a cabo con la modificación constitucional aprobada en junio, esta ley que la regula ha sorprendido a mas de uno. Esto por que algunos se dieron cuenta que la plata que provenía de la bonanza petrolera ya no llegará como recursos directos a sus municipios y porque ellos (Alcaldes y Gobernadores) ya no serán los ordenadores de la inversión, la realidad aquí es que el Gobierno nacional ahora obtendrá un mayor protagonismo e injerencia en los proyectos de inversión que presenten nuestras regiones.

 

El principal argumentó del Gobierno nacional es que esta reforma permitirá lograr una mayor equidad regional, puesto que las regalías ya no se concentraran en manos de los municipios petroleros y mineros sino que se repartirán entre todos los departamentos. Además asegura que generará un ahorro para los momentos en que la economía este en crisis debido a que un porcentaje de los recursos serian destinados al fondo de estabilización manejado por el Banco de la República. ¿Pero que tan cierto es esto? y ¿cual es el real impacto para la regiones?

 

La realidad es que con la reforma a las regalías el Gobierno Nacional vuelve a concentrar el gasto público y a centralizar la planeación de la inversión del país que había sido descentralizada con la Constitución de 1991.  Regalías que entran por concepto de la explotación minero-energética y que para los próximos años podrían ascender a casi 10 billones de pesos, según información del mismo gobierno.

 

En el anterior régimen, habían dos clases de regalías: las directas y las indirectas. Las primeras las recibían los municipios y departamentos productores y puertos en forma directa, mientras las indirectas las podían recibir cualquier entidad territorial a través del Fondo Nacional de Regalías.

 

Con la nueva reforma gran parte de las regalías irían a tres fondos, en los que el gobierno nacional tiene uno de los tres votos para aprobar cómo se gastan esos recursos. Los otros dos votos están en cabeza de un delegado de los alcaldes y otro de los gobernadores. Para que los proyectos se aprueben se requiere de dos de los tres votos. En otras palabras, el gobierno nacional ahora tendrá injerencia en el modo como los ingresos de las regalías el mayor que tienen las regiones se invierten. ¿Pero que tiene esto de negativo?.

 

El aspecto negativo aquí es que la reforma va en contra de uno de los pilares fundamentales que se obtuvo con la Constitución de 1991 que era la descentralización, este fue uno de los grandes avances de los departamentos y municipios sobre el centralismo impuesto por Bogotá. Independiente de la manera como lo presenten ante la opinión publica, el Gobierno obtendrá mayor autonomía sobre la decisión de la inversión de recursos y los entes territoriales menos.

 

El otro gran lunar de esta reforma es la manera como se asignarán estos recursos, los cuales serán distribuidos de acuerdo a un porcentaje de necesidades básicas insatisfechas, del nivel de desempleo y  de la población total de los municipios y departamentos.

 

Es precisamente en esta formula, como dicen en nuestra región en “La que la puerca tuerce el rabo” y es que el peso de cada una de estas variables es la que prende las alarmas para nuestras regiones, esto debido a que se le asigno un mayor porcentaje a la población total y no a lo que verdaderamente se debería estar combatiendo LA POBREZA o en otras palabras las NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS. Y es que bajo la formula aprobada las grandes beneficiadas son las ciudades y los Departamentos del interior, debido que concentren el mayor numero de población y de esta manera se lleven el mayor pedazo del pastel, dejando a los mas pobres con menos plata.

 

El principal objetivo del Gobierno debe ser combatir las NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS y destinar los recursos necesarios para lograrlo, ahora bien la destinación de estos recursos debe ir acompañado de unos indicadores de gestión que permita hacerles seguimiento a las metas y a los administradores de manera que inviertan de la mejor manera.

¿Te gustó este artículo?

Compártelo con tus amigos o realiza tus comentarios


Este es un espacio para la construcción de ideas. El objetivo es abrir una ventana al debate, las críticas constructivas y las ideas que nos permitan construir un mejor país. Invitamos a nuestros usuarios a que sus comentarios respondan a argumentaciones sustentables y no a insultos, buscamos que las personas que participen se centren más en los hechos y las acciones.